BLOGGER TEMPLATES - TWITTER BACKGROUNDS »
Photobucket
Mostrando entradas con la etiqueta Vaticano y Hitler. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Vaticano y Hitler. Mostrar todas las entradas

martes, 31 de julio de 2012

HACIENDO HISTORIA - UNA INQUISICIÓN EN EL SIGLO XX

Tal vez usted dirá: "Eso sucedió hace mucho tiempo. Hoy las cosas han cambiado". Pero, ¿ha cambiado realmente el Vaticano? Veamos lo que hizo durante la Segunda Guerra Mundial.
Quizá usted no haya leído LOS PADRINOS, de la serie de historietas Los Cruzados, o el libro LA HISTORIA SECRETA DE LOS JESUITAS; por tanto, no sabe lo que sucedió entre bastidores durante la Segunda Guerra Mundial. Permítame dar un breve resumen de lo que ocurrió.
   
A fin de conquistar el mundo para el catolicismo romano, el Vaticano formó y financió la maquinaria de guerra de Hitler y los jesuitas prepararon secretamente la Segunda Guerra Mundial. Hitler, Mussolini y Franco serían los defensores de la fe.
Ellos fueron preparados para ganar y conquistar el mundo, y establecer un milenio para el papa. Entre bastidores, los jesuitas controlaban la Gestapo. Todos estos datos están totalmente documentados en LA HISTORIA SECRETA DE LOS JESUITAS , libro publicado por Chick Publications.

El 3 de mayo de 1945, el día en que murió Hitler, la prensa de Franco, el dictador español, publicó lo siguiente: "Adolfo Hitler, hijo de la Iglesia Católica, murió mientras defendía al cristianismo". Más adelante decía: "Sobre sus restos mortales se yergue su victoriosa imagen moral. Con el triunfo del mártir, Dios le da a Hitler los laureles de la victoria".

Hitler mismo declaró: "Aprendí mucho de la orden de los jesuitas. Hasta ahora, nunca ha existido en la tierra nada más grandioso que la organización jerárquica de la Iglesia Católica. Yo transferí a mi partido mucho de esta organización".

Walter Schellenberg, ex jefe del contraespionaje nazi, declaró: "Himmler formó la organización de la Gestapo siguiendo los principios de la orden jesuita. Los reglamentos y Ejercicios Espirituales, prescritos por Ignacio de Loyola, fueron el modelo que Himmler trató de copiar exactamente. El título de Himmler como jefe supremo de la Gestapo se usó como equivalente del título de 'general' de los jesuitas, y toda la estructura fue una imitación casi exacta del orden jerárquico de la Iglesia Católica".

Franz von Papen, otro nazi poderoso cuya participación fue fundamental para establecer el concordato entre Alemania y el Vaticano, dijo: "El Tercer Reich es la primera potencia mundial que no sólo reconoce, sino que pone en práctica los elevados principios del papado". Y, ¿qué es un concordato?

Es un acuerdo entre el Vaticano y un gobierno. En lo que respecta al Vaticano, el gobierno que firma el concordato llega a ser parte del gobierno de Dios, y el Vaticano tiene el propósito de estabilizar ese gobierno, y brindarle protección divina y protección internacional.

Nada de lo que escuches, sin importar quien lo diga. Nada de lo que leas, sin importar dónde esté escrito. Nada debes aceptar, sin previo discernirlo. Y por ti mismo, deberás decidir su validez o no. ¡Investiga! Cometa Azul Te saluda

jueves, 21 de octubre de 2010

EL BUDA, HITLER Y LA SWASTICA

Svástica o Cruz Gamada – Svastika o Swastica, mucho se ha escrito en términos históricos de la terrible figura de Adolfo Hitler, líder del tercer Reich. Sin embargo, la parte formalmente histórica, la que nos habla de hechos, fechas y nos ofrece un relato meramente descriptivo de lo que ocurrió cuando el nazismo era tema de relevancia mundial no es suficiente. ¿Acaso la primera pregunta que salta a la vista y que posee un significado ocultista no es precisamente el origen del emblema que fue el símbolo del nazismo?

La Swastica en muchos textos, llamada infame Svastika, fue y
sigue siendo un símbolo temido y aborrecido por muchos a lo
largo y ancho del globo… y así debería ser. El primer
pensamiento que la persona común tiene cuando ve una
svástica es NAZIS. Sin embargo, el símbolo de la svastica se
remota a antigüos… muy antigüos tiempos. Y en el camino al
descubrimiento del origen de la svastica(swastica, svastika)
veremos que su significado y poder místico y mágico fueron
las razones por las cuáles los nazis la adoptaron como
emblema de su partido y de la ideología expansionista y
razista que predicaban. Dejar claro en este punto, que la
svástica de los nazis, la svástica sinistrógira, representa
al éxito súbito seguido de la destrucción, mientras que la
svástica dextrógira, es decir la svástica en sentido
inverso, atrae a la espiritualidad y la iluminación
interior.

La svástica, temida y repudiada por el mundo
occidental, tiene amplios significados, muy diferentes al
que nos pudieramos imaginar. Comenzando por la distinción
entre svástica dextrógira (que gira a la derecha) y la
svástica sinistrógira (que gira a la izquierda). Aunque no
hay que cometer el error de abrazar la svástica
sinistrógira. Para los enemigos del régimen nazi, la
svástica se convirtió en el símbolo del mal y para las
víctimas, en el símbolo del terror.

Comenzemos pues en este camino hacia el origen y
significado de la svastika. El significado de la svastika
pese a muchas interpretaciones y significados más profundos
es “diez mil” o “diez mil verdades”. Representa las diez mil
verdades que pertenecen a los misterios del universo
invisible y de la cosgomonía y teogonía primordiales.

Esto según los budistas y otros grupos de otras culturas
alrededor del mundo… sí budistas. ¿Pero qué tienen que ver
los budistas con los nazis? Bueno, pues antes de la llegada
de Hitler al poder, como se ha señalado, comenzó a rodearse
de gente que le ayudó a encumbrarse y que de cierta manera
fueron conformando con el mismo Hitler al mando, el futuro
escenario del nazismo alemán. Ejemplos de esto son la figura
del enigmático Joseph Goebbels, ministro de propaganda del
tercer Reich, quien terminó suicidándose junto con su esposa
y sus hijos en el búnker de hitler en Berlín; o el encargado
de la organización de las SS (Shutz Staffel o fuerzas de
protección) Heinrich Himmler. Sin embargo, un personaje no
tan conocido es Karl Houshofer, un geógrafo que había
viajado por el mundo mientras realizaba ciertos estudios,
que conoció a hitler por medio de Rudolf Hess, quien ayudaba
a Hitler a escribir sus memorias mientras se encontraba
recluido en la cárcel consecuencia del Putsch de Münich (el
intento fallido de golpe de estado) .

Karl Haushofer, quien fue un divulgador del
lebernsraum (espacio vital, doctrina que predicaba que para
el buen desarrollo de la raza alemana se necesitaba más
espacio, lo cual se vio reflejado en la meta nazi del
expansionismo) fue una de las personas que influyeron en
Hitler de manera especial. Había viajado por Asia, a Japón
(jugó una pieza clave en la alianza Japón-Alemania) y a la
India, ejerciendo funciones de espionaje para Alemania.

Sin embargo, llegando a dominar el japonés y el antiguo
sánscrito, fue iniciándose en prácticas místicas de ciencias
ocultas en estas tierras, sobre todo con los budistas. En
aquel tiempo, circulaban leyendas acerca de una misteriosa
ciudad subterránea, llamada Agharthis, la cual se decía que
estaba habitada por sobrevivientes de la atlantida. La
ciudad nació del choque entre las fuerzas del bien y el mal,
al termino de la lucha, las fuerzas del bien se fueron hacia
una región llamada Shambala mientras que las fuerzas del mal
se encaminaron rumbo a Agharthis. Se dice que esta ciudad
está escondida en el desierto de Gobi, cerca del tibet. En
el corazón de Asia.

Houshofer se involucró en profundidad con los
budistas, de los que hay 3 tipos:
Gorros amarillos. Practican el auténtico Budismo, el
despertar del tercer ojo, visten de amarillo marrón y siguen
las enseñanzas de Buda en sus ámbito religioso, moral,
ascético, de los cuáles se dice son los fundadores de la
doctrina. Se cree que usan el símbolo de la svástica
dextrógira (que gira hacia la derecha).

Gorros Rojos. Practican un Budismo mezclado con
tantrismo, que en ocasiones requiere la utilización de una
mujer para los ritos. Visten de Rojo.
Gorros Negros. Practican con el nombre de Budismo un
chamanismo que no era otra cosa sino brujería. Mezcla
sacrificios de animales con sexo tántrico. Es la religión
más antigua del Tibet y se hace llamar bon, y a sus adeptos
se les dice Bonpos o Boenpos. Al contrario de los budistas
de gorros amarillos, ellos usan la svástica sinistrógira o
cruz gamada, la cuál usaron los nazis y representa a Shiva
(diosa de la destrucción).

Houshofer practicaba el budismo de gorros negros. Al
parecer Houshofer pudo haber influido en Hitler para la
selección del símbolo que utilizaría para representar al
partido NAZI. Tiempo después se realizaron varias
expediciones de los nazis en búsqueda de la misteriosa
Agharthis.

Aunado a esto, la influencia que ciertos grupos
ocultistas como la orden de Thule, que también hacían uso
del símbolo pudieron haber influido en su utilización como
símbolo del partido Nazi. En breve, se publicará otro
artículo acerca de la magia y el ocultismo tras el régimen
nazi.

La Doctrina secreta de Blavatsky y su aporte al
significado de la svástica
En la Doctrina Secreta de Blavatsky, se da una
interpretación de la svástika. Helena Petrovana Blavatsky
fue una ocultista que publicó “La Doctrina secreta”, obra
que describe ciertos conceptos acerca de la historia de la
humanidad e ideas propias. Se refiere a la svástica de este
modo:
” … Los cuatro brazos de la X, o cruz decusada, y
de la cruz hermética, indicando los cuatro puntos
cardinales, eran bien comprendidos por las mentes místicas
de los indos, brahamanes y buddhistas, siglos antes que se
oyese hablar de ello en Europa, pues ese símbolo se
encuentra en todo el mundo. Doblaron ellos los extremos de
la cruz e hicieron de ella su Svástica, ahora el Wan de los
buddhistas mongoles. Implica ella que el “punto central” no
está limitado a un individuo por muy perfecto que sea; que
el principio (Dios) está en la Humanidad, y que la
Humanidad, como todo lo demás, está en Él, como las gotas de
agua en el Océano, estando los cuatro extremos dirigidos
hacia los cuatro puntos cardinales, y por tanto perdiéndose
en el infinito.

(…) Pocos símbolos del mundo encierran más
significado Oculto real que la Svástica. Es ella simbolizada
por la cifra 6. Lo mismo que ésta, señala en su exterioridad
concreta, como sucede con la ideografía del número, al Cenit
y al Nadir, Norte, Sur, Oeste y Este, en todas partes se ve
la unidad, y a esta unidad reflejada en todo y en cada
unidad. Es el emblema de la actividad de Fohat, de la
continua revolución de las “Ruedas”, y de los Cuatro
Elementos, el “Cuatro Sagrado” en su sentido místico, además
del cósmico, por otra parte sus cuatro brazos, doblados en
ángulos rectos, están íntimamente relacionados, como se
muestra en otra parte , con las escalas Pitagórica y
Hermética. El que está iniciado en los misterios del
significado de la Svástica, dicen los Comentarios, puede
encontrar en ella, con precisión matemática, la evolución
del Cosmos y todo el período de Sandhya. También la relación
de lo Visible con lo Invisible y la primera procreación del
hombre y de las especies. (…)

Hubo un tiempo en el que el
símbolo oriental de la cruz y el círculo, la Svástica, fue
adoptado universalmente. Para los budistas esotéricos y
hasta para los exotéricos, chinos y mogoles, significa las
“diez mil verdades”. Estas verdades, dicen, pertenecen loa
misterios del Universo Invisible y de la Cosgomonía y
Teogonía Primordiales.

Desde que Fohat cruzó el Círculo como dos líneas de
llama (horizontal y verticalmente), las Huestes de los
Benditos nunca han dejado de enviar sus representantes a los
Planetas, por los cuales tienen que velar desde el
principio. Esta es la razón por la que la Svástika es
colocada siempre -como en Egipto la cruz ansata- sobre el
pecho de los Místicos difuntos.

Se la encuentra en el
corazón de las imágenes y estatuas de Buda, en el Tíbet y en
Mongolia. Es también el sello que se coloca en el corazón de
los Iniciados vivos, y que algunos tiene grabado por siempre
a fuego en la carne. Esto es, porque deben guardar estas
verdades inviolables e intactas, en el silencio y secretos
eternos, hasta el día que son percibidas y leídas por sus
sucesores escogidos-nuevos Iniciados-dignos de que se les
confíen las diez mil perfecciones. Tanto se ha degradado
ahora, sin embargo, que muchas veces la colocan en el tocado
de los Dioses, los horribles ídolos de los sacrílegos
Bhons-los Dugpas o Brujos de las fronteras tibetanas. Sin
embargo, nunca puede perder sus propiedades misteriosas.

Echemos una ojeada retrospectiva, y la veremos usada
igualmente por los Iniciados y Videntes, así como por los
sacerdotes de Troya; pues Schliemann ha encontrado muchos
ejemplares de ella en el emplazamiento de esta antigua
ciudad. Se la encuentra entre los antiguos peruanos, asirios
y caldeos, así como en las paredes de las construcciones
ciclópeas del mundo antiguo, en las catacumbas del Nuevo
Mundo y en del Antiguo, en Roma, dónde -pues se supone que
los primeros cristianos se ocultaban con su religión- es la
llamada Cruz Dissimulata… “

Así pues, podemos darnos cuenta de que la svástica
dextrógira (que gira a la derecha y no es la que usaban los
nazis, sino la empleada en el simbolismo budista verdadero)
fue y es, un símbolo de buen augurio, buena suerte, que
representaba el poder del sol y su movimiento y atrae la
espiritualidad seguida de iluminación interior. También, la
svástica como símbolo general, ha sido objeto de una atadura
al nazismo, cuando en realidad, se debe de discernir entre
la svástica dextrógira y la svástica sinistrógira. La
svástica sinistrógira (que gira a la izquierda) es símbolo
que atrae el éxito rápido seguido de un final desastrozo…
es un símbolo de destrucción.

Esta distinción se ha perdido
en nuestros tiempos y ahora se trata sólo de odio, razismo y
los nazis. Sin embargo talvez con la difusión de esta
información, algún día se desligue de las raíces que hoy día
la mantienen atada al nazismo, que no es decir que la
svástica sinistrógira debería ser aceptada o deseada, pues
como se señaló, el simbolismo de la svástica sinistrógira es
eminentemente maligno.

También se dice que la svástica tiene orígenes muy
antiguos, que se le encuentra en una piedra grabada en el
curso de la prehistoria cerca de Ikley, en Yorkshire.
También en una figura medieval sobre los muros de una
iglesia en Sutton, en Bedforshire. También puede
observársele en un piso de la catedral de Amiens, en
Francia. La svástica también se encuentra en los indios
norteamericanos, los aztecas, como ya se ha mencionado
anteriormente la cultura hindú, entre los sajones y los
nórdicos.

Su significado en sánscrito es de “rueda” aunque
también está la interpretación “bien por venir”, e indica el
movimiento cotidiano del Sol en el cielo y el ciclo anual de
las estaciones. Para oriente significa más un símbolo de
buena suerte, bienestar y éxito.

martes, 31 de agosto de 2010

ALGUNAS VERDADES OLVIDADAS SOBRE PÍO XII Y EL HOLOCAUSTO

LO QUE ALGUNOS PAÍSES PREFIEREN NO RECORDAR

Si queremos sorprendernos conociendo cosas que hoy muchos no quieren recordar del periodo pre-nazi y nazi en Alemania, nada mejor que leer, por ejemplo, a Rainer Zitelmann, el cual, en su ensayo, Hitler, the politics of seduction, publicado hace unos años, claramente no guarda ningún parentesco con la conocida semiclandestina propaganda «revisionista» y por tanto es altamente recomendable para el lector que busque objetividad.

Zitelmann nacio en 1957, es decir, doce años después de la muerte del personaje al que ha dedicado sus investigaciones desde que se licenció en Historia. Así, sus páginas dedicadas a Hitler son uno de los primeros frutos del trabajo de una generación libre de ciertos recuerdos y de los subsiguientes condicionamientos personales.

En su libro pueden encontrarse párrafos sorprendentes, como este que reproducimos textualmente: «El objetivo de las disposiciones económicas antisemitas era obligar a los judíos a abandonar Alemania. Para este propósito se aunaron los esfuerzos tanto de los nacionalsocialistas como de los sionistas.

Ya en 1933 se había iniciado una colaboración entre los organismos oficiales alemanes (Gestapo incluida) y los hebreos, con el fin de favorecer la emigración fuera de Alemania de la población judía. En efecto, en los cinco años comprendidos entre 1933 y 1937, abandonaron Alemania unos 130 000 judíos, de los cuales 38 400 hallaron refugio en la nueva patria Palestina.»

Aquí tenemos una buena prueba de la manipula¬ción de la verdad, practicada durante casi medio siglo. Al ofrecemos esta noticia de una colaboración entre nazis y sionistas (los unos tratando de librarse de los judíos, los otros interesados en su expulsión para dar forma al sueno del nuevo Israel en un territorio que llevaba siglos siendo árabe), Zitelmann no nos revela el resultado de descubrimientos en archivos secretos.

La colaboración entre la esvástica y la estrella de David se realizo a la luz del día y hasta los periódicos de la época hablaron de ella. Pero nosotros, que no vivíamos entonces y no podíamos leer esos periódicos, no hemos sabido nada porque los historiadores siempre han ocultado ese embarazoso tema sin darnos ninguna explicación.

Prosigue el joven historiador: «El que el numero de emigrados judíos no haya sido su¬perior se debió, por una parte, a la aplicación cada vez mas restrictiva que realizaban numerosas naciones de las disposiciones referidas a las migraciones judías; y, por otra parte, a la actitud de numerosos judíos alemanes, que siguieron haciéndose ilusiones sobre el régimen nazi hasta los últimos meses de 1937.

Un ejemplo de ello es "la llamada a los judíos de Alemania" lanzada a finales de diciembre de 1937 por la Delegación Nacional de los Judíos Alemanes, en la que se invitaba a la poblacion judía a "no dejarse llevar por injustificados sentimientos de pánico".»

Son dos noticias largamente silenciadas. En primer lugar, el antisemitismo nazi no se topo con una oleada de solidaridad internacional, por el contrario, Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia, es decir, los países con las mayores comunidades hebreas (cuyas protestas, cuando las hubo. fueron mas bien débiles y rápidamente reprimidas), cerraron las puertas en las narices a los israelitas que salían de Alemania.

¿Fue este otro de los efectos de la política del poderoso movimiento sionista, que pretendía oponer a toda costa el mayor numero de judíos a los árabes de Palestina, obligando a cerrar cualquier otra vía a los exiliados? Para responder a una pregunta de ese cariz conviene no olvidar los tratados de posguerra (estos sí que fueron en gran parte secretos) entre Israel y la Unión Soviética, para sacar a los judíos de las fronteras soviéticas y desviarlos directamente y sin escalas a Tel-Aviv. A dichos acuerdos se debe que los aviones rusos no aterrizaran en Viena como de costumbre, ya que, al llegar allí, muchos judíos se negaban a proseguir el viaje hasta Israel.

La noticia de la perseverante ilusión de los judíos alemanes acerca de las intenciones del nazismo puede ser útil en el momento de valorar la airada polémica contra la Iglesia católica por el acuerdo alcanzado con Hitler.

La firma de dicho documento es de julio de 1933, cuando el régimen aun no había mostrado del todo sus cartas. ¡Incluso cuatro años y medio después, los propios judíos alemanes juzgaban «injustificado» el alarmismo excesivo!

Pero el 21 de marzo de aquel 1937, en las 11 500 parroquias católicas del Reich se leyó la Mit hrennender Sorge en la que Pió XI, «con ardiente preocupación», denunciaba «el calvario» de la Iglesia y desenmascaraba el carácter anticristiano del régimen, incluyendo las teorías raciales. Para citar a Zitelmann, «la furia de Hitler contra la Iglesia romana se desencadenó ya sin freno».

Goebbels anotó en su diario: «Ahora, los curas tendrán que aprender a conocer nuestra dureza, nuestro rigor y nuestra inflexibilidad.» En resumen, también en lo referente a la «resistencia» contra la tela de araña nazi, habrá que revisar muchas de las cosas que se nos han dicho hasta ahora.

Volviendo a las desconcertantes relaciones entre nazismo y sionismo, en el mismo libro se informa de la «entusiasta aprobación de Hitler» a la decisión de su ministro de economía: confiar a un «Comité de Responsables» todo el patrimonio de los judios alemanes. Hay que señalar que los registrados como «trabajadores» no eran demasiados, unos 240 000, pero poseían la enorme suma de seis mil millones de marcos (o sea, el equivalente del gasto sostenido posteriormente para el rearme del Reich).

Con el fondo constituido con aquellos bienes, cualquier judío que deseara emigrar podía extraer lo necesario para reconstruir su vida en el extranjero.

Con la satisfacción de Hitler —aquí viene la sorpresa— y también, como dice el historiador, de «las organizaciones asistenciales judías de América e Inglaterra, que decidieron aceptar el plan alemán en sus puntos principales».

Los tratados continuaron hasta el otoño de 1939, es decir, hasta la guerra. Pero, todavía en 1941, a través de la embajada alemana en Ankara, al menos una parte del movimiento sionista proponía a Berlín un acuerdo entre el Tercer Reich y la República en ciernes de Israel para el dominio de Oriente Medio.

En efecto, la «verdadera» historia no cesa de cuestionar nuestros esquemas, siempre henchidos de maniqueismo