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viernes, 21 de septiembre de 2012

MITOS Y RITUALES DE LA ZOOLOGÍA CHAMÁNICA

Animales de Poder
Cada especie detenta un poder, un conocimiento y unas habilidades propias. El hombre de las culturas tradicionales y el chamán lo saben. No sólo somos parientes biológicos, sino también hermanos espirituales y hubo un tiempo en el que sabíamos hablar con ellos. Nuestra civilización moderna les ha negado el alma y obstinada en considerarlos como máquinas vivientes ha olvidado el lenguaje que teníamos en común: el idioma de la Creación.

A los cinco años de mi vida mi abuelo me hizo un arco y algunas flechas. La hierba era reciente y yo montaba a caballo. Una tormenta se avecinaba desde donde se pone el Sol y cuando trotaba por el bosque, a lo largo de un arroyo, vi a un muscícapa posado en una rama. No fue un sueño; ocurrió así. Iba a disparar contra él con el arco que me había hecho mi abuelo, pero el pájaro se me anticipó y habló:
- Las nubes que cubren lo alto tienen un solo lado – me dijo.
Quizá aquello significaba que todas las nubes me miraban. Y agregó:
- ¡Atiende! ¡Una voz te llama!
Miré a las nubes, y aparecieron en ellas dos hombres cabeza abajo, como las saetas que caen; mientras se aproximaban interpretaban una canción sagrada y el trueno era como el redoble del tambor. Cuando estuvieron muy cerca de mí, se desviaron hacia el lugar en que el Sol se pone y se convirtieron de pronto en gansos. Desaparecieron. Y entonces la lluvia se abatió, acompañada de un ventarrón bramador.
Esta fue la primera visión de Alce Negro, un heyoka, es decir, un hombre sagrado sioux. Los animales le hablan porque él está destinado a ser un profeta entre su gente. Para Alce Negro los animales no son sólo un recurso de caza o un bien natural. Son seres espirituales de gran poder, hermanos de pueblos diferentes, pero capaces de otorgar al ser humano sus propias habilidades y conocimientos.

El espíritu de los animales
La comunicación se hace con el "poder" o espíritu del animal, denominado sicun en la lengua de los sioux. El protector del famoso jefe Toro Sentado era el águila, su animal de poder. Este caudillo se había salvado de una forma milagrosa en numerosas situaciones de peligro. Se le atribuía la capacidad de comprender la "voz de los animales" y los pájaros le hablaban, previniéndole de las asechanzas. Precisamente fue una alondra la que predijo a Toro Sentado que perdería la vida a manos de sus propios hermanos. Su padre, a su vez, había sido un poderoso guerrero-brujo que encontró a un bisonte que hablaba y que le dio el nombre que debía ponerle a su hijo.

Esta relación mágica con el resto de las criaturas no es exclusiva del chamán. Cada ser humano posee un animal protector que forma parte de su alma y cuya pérdida convierte al hombre en un ser vulnerable. Pese a que en Occidente ya no tenemos esta visión trascendente en la que toda forma de vida posee un espíritu inteligente con el que es posible la comunicación, algunas veces el hombre ha sabido encontrar la forma de entablar relaciones de "tú a tú" con sus compañeros de viaje: los animales.

Los mitos de todas las culturas hablan de un tiempo original, de una Edad de Oro durante la cual todas las especies carecían de forma y se entendían entre sí. Más tarde, cada uno tomó su forma en el mundo visible. El hombre y los animales están relacionados, por tanto, no sólo desde el punto de vista genético, sino también del metafísico. ¿No nos dice la ciencia moderna que todos pertenecemos al mismo reino y que provenimos de la misma matriz ancestral?

Ahora bien, sí en la realidad cotidiana y sensorial los hombres han perdido su capacidad de comunicarse con los animales, en determinados estados de consciencia, según la cosmovisión chamánica, es posible hablar con ellos. Por eso, en todas las mitologías los animales son protagonistas de la historia de la Creación , el cuervo es un demiurgo, el coyote un astuto trapacero y un bromista pesado, el águila el primer chamán y el mensajero del cielo, etc.
No se trata de un coyote, un cuervo o un águila concretos, sino del arquetipo de la especie, detentador de sus conocimientos. Este arquetipo del animal representa el ámbito trascendente que atesora toda la experiencia de los individuos. La clave reside en la existencia de dos mundos, dos formas de percepción: la que corresponde al mundo visible y la que atañe a los modos de la realidad invisible, accesible en los estados alterados de conciencia.

El conocimiento de ambas modalidades ha pervivido aún hasta hoy en el sistema llamado "nagualismo" de los pueblos mayas, tanto en México como en Guatemala. El universo físico es el mundo del tonal, el mundo de la diversidad. La palabra tonal en nahua significa "día, calor o alma", el tonal de cada persona es su parte racional y sensorial, la que actúa durante la vigilia. Cada individuo tiene un tonal cuyas propiedades son las de un animal. Los tonalcecutin son los "señores o dueños de los días". Cada uno de ellos está asociado a un animal, de modo que el ser humano que nace ese día tendrá un tonal con la forma animal correspondiente que caracteriza su personalidad y su manera de aprehender el mundo. Los zapotecas mexicanos, cuando una mujer iba a tener un hijo, dibujaban figuras de animales en el suelo y las borraban cuando estaban terminadas. En el momento en el que la mujer daba a luz, el animal que estaba siendo dibujado en ese momento se consideraba el tonal del recién nacido.

Rodeando e interpenetrando al tonal está el universo del nagual, el mundo de la unidad y de los arquetipos, donde todo es posible y existe en potencia. Cada ser humano tiene su propio nagual – también llamado nahual o nagi –, un alter ego de forma animal. Los brujos y hechiceros, los nahualli, lo conocen y obtienen de ahí su poder. Este saber les permite acceder a esa realidad donde todo es posible.

Así narraba Ciervo Cojo uno de sus encuentros con su alter ego: "De repente oí gritar a un gran pájaro y acto seguido me golpeó en la espalda y me tocó con sus alas extendidas. Oí el grito de un águila, fuerte, por encima de las voces de otros muchos pájaros. Parecía decir: Te hemos estado esperando. Sabíamos que vendrías. Ya estás aquí. Tu senda comienza aquí.. Siempre llevarás contigo un espíritu, tu otro yo". Estos son el tonal y el nahual de los que hablaba el indio yaqui Juan Matus al antropólogo Carlos Castaneda. El hombre de conocimiento tiene el poder de invocar al nagi, el doble o sombra de todo lo que existe en el mundo visible.

Cada ser humano posee por tanto su propio espíritu guardián, al que los indios americanos, como los salish de la costa o los okanogon del estado de Washington, llaman "el animal de poder". La persona que es capaz de retenerlo y emplear su fuerza posee el conocimiento, no de un animal en concreto, sino de toda la especie. Este animal se aparece en las visiones, a menudo en su forma zoomórfica, pero también puede hacerlo tomando el aspecto de un hombre. De hecho, es llamado "el Indio" entre los salish.

A los cocopas del río Colorado los animales se les presentan, en sus sueños, con sus formas humanas. Y es que una de las capacidades innatas del nagual es la transformación. Al fin y al cabo, el tonal es sólo un mundo de apariencias, de ilusiones consensuadas. Cabe preguntarse si el mismo sistema no está presente entre los antiguos egipcios, para quienes los naguales serían la contraparte animal de los diferentes dioses que combinan esta forma con la humana. El habla es además una de las características que los animales, en el mundo del nagual, comparten con la especie humana.

El idioma de los pájaros
Uno de los poderes característicos del chamán, como ya hemos dicho, es la capacidad de comunicarse con los animales.
Carlos Castaneda tuvo una experiencia de este tipo con un coyote: "Jamás me había visto tan cerca de un coyote salvaje y lo único que se me ocurrió entonces fue hablarle... Entonces me pareció que el coyote me respondía. Tuve una absoluta certeza de que había dicho algo... transmitía un pensamiento y esa comunicación se producía a través de algo muy similar a una frase". Cuando un animal nos habla en una visión o en un sueño es una señal inequívoca, según los jíbaros, de que ése es nuestro animal de poder. El chamán debe aprender, ya sea de un maestro o de los propios espíritus animales, el idioma secreto de la Creación , la "lengua de los espíritus". Los esquimales conocen ambas formas de aprendizaje. Con frecuencia, la facultad de hablar este idioma se adquiere tras comer carne de serpiente o de algún otro animal de poder. Este lenguaje secreto, muy complejo y elaborado, existe entre los lapones, los ostiacos, los chukchi, los yakutes, los tunguses y otros muchos pueblos. Así, el chamán de los pigmeos semang, el hala, habla con los espíritus celestes, los chenoï, en su propia lengua. Esta lengua no es sino el "idioma de los animales".

Los indios pomo y los menomini imitan y aprenden los cantos de los pájaros. No es de extrañar entonces que en las sesiones chamánicas de los yakutes o de los goldes, tremendos gritos de pájaros y animales diversos salgan de la tienda anunciando la llegada de los espíritus. Así lo describe un investigador, Thurn, durante sus estudios entre los indios de Guayana: "El silencio es repentinamente roto por una explosión de gritos raros, pero terribles: son mugidos y aullidos que llenan la cabaña y hacen vibrar los muros".

Esta capacidad de hablar le indica al asombrado testigo que está ante un animal de poder; otras señales son un comportamiento extraño o la visión del mismo en un medio que no es el suyo, como las serpientes que vuelan. Como alter ego del chamán, el animal de poder le otorga la capacidad de transformarse. En Escandinavia, los brujos lapones tienen fama de convertirse a voluntad en osos o renos. Los esquimales y siberianos tienden a adoptar figuras de lobos. Entre ellos abundan los relatos humorísticos de hombres transformados que pelean entre sí: "Se enfrentaron dos chamanes esquimales. De repente, uno se convirtió en oso polar; el otro respondió haciéndose buey almizclero. Éste lo traspasó con los cuernos, pero finalmente el oso logró golpear a su adversario, que le había desgarrado un flanco. Entonces el buey dijo: ¿Porqué no retomar nuestra forma humana?"

El águila-halcón es una de las metamorfosis preferidas de los arunta australianos. La transformación se experimenta de forma vívida y nada ambigua. Los chamanes sienten que sus brazos se convierten en alas de las que brotan plumas. Famosos entre los yuki son los "doctores oso", quienes a menudo buscan su compañía, comen lo mismo que los plantígrados e incluso habitan con ellos. También Castaneda vivió una experiencia en la que sintió cómo se transformaba claramente en cuervo.

A menudo la transformación se lleva a cabo en el mundo del nagual. Dos son las técnicas básicas para conseguirla: el uso de potentes alucinógenos por un lado y la danza por otro. Ambas técnicas están a disposición de quienes desean consultar a su animal de poder, aunque no sean chamanes. No se pretende imitar al animal, sino identificarse con él. Tal es el origen de danzas tribales como las que exhiben los indios navajo o los salish. A menudo se emplean máscaras, pieles, plumas o partes del animal correspondiente. Los chamanes tsimshian, por ejemplo, emplean máscaras de águila y se adosan a las manos garras de cobre.

Es frecuente que quienes sueñan con el mismo animal de poder se unan en cultos propios. Entre los sioux, los más extraños son los de los "soñadores de gamos de cola negra". Existen asimismo cultos de "soñadores de alces", uno de cuyos poderes es el de seducir mujeres. Los "soñadores de lobos" portan pieles de esta especie y son especialistas en arrancar flechas. Los de osos llevan zarpas que clavan en los enfermos para curarlos, pues una de sus mayores habilidades es la sanación. Los "soñadores de caballos" eran "hijos de la tormenta" y obtenían el poder de ésta para el combate.

Todos ellos practican danzas rituales en las que se identifican con su animal de poder y entonan cánticos mágicos que sirven al mismo propósito, como hacen los "Hombres Toro Búfalo" entre los indios osage: "Nazco, nazco, yo, que con mi paso hago retumbar la tierra. Nazco, nazco, yo, que tengo fuerza en las patas. Nazco, nazco, yo, que cuando estoy furioso me golpeo la espalda con el rabo. Nazco, nazco, yo, que tengo poder en mi espalda jorobada. Nazco, nazco, yo, que agito mi crin cuando me enfado. Nazco, nazco, yo, que tengo los cuernos afilados y curvos".
El animal de poder puede ser empleado por el chamán para consultarle cosas de importancia, conocer lo que ocurre en un lugar lejano o incluso adivinar el futuro.

Muchos investigadores han sido testigos atónitos de experiencias psíquicas tras éxtasis chamánicos en los cuales los participantes se transformaban en animales. El famoso antropólogo Kensinger, que convivió con los indios cashinahua de Perú, lo confirma: "Varios informadores que nunca han estado ni han visto fotos de Pucalpa, la gran ciudad que hay al final de la Autopista central, junto al río Ucayali, han descrito sus visitas bajo la influencia de la ayahuasca (potente alucinógeno natural que los indígenas utilizan para acceder a la experiencia visionaria) con tal detalle que yo he podido reconocer determinadas vistas y tiendas. El día siguiente a una fiesta de ayahuasca, seis de los nueve hombres me dijeron que habían visto morir a mi chai (el padre de mi madre). Esto ocurrió dos días antes de que me informaran por radio de su muerte".

Y es que para los mal llamados pueblos primitivos, la importancia de contar con un espíritu guardián es fundamental. Para los jíbaros, un niño de corta edad no podrá sobrevivir si no cuenta con la protección de un animal de poder. Esta creencia es tan fuerte que a los recién nacidos se les hace ingerir un alucinógeno con el fin de que puedan ver a su guardián en la otra realidad. Como no puede saberse si esta ingesta ha producido el efecto deseado, cuando crece debe salir en busca de una visión que le manifestará cuál es su guardián espiritual; para ello debe viajar a las cataratas sagradas, un lugar que facilita el surgimiento de la esperada visión. También las mujeres jíbaro se someten a una experiencia de tipo visionario, aunque menos intensa.
Igualmente importante era para los okanogon norteamericanos que los niños tuvieran una visión. El animal se presenta al muchacho con la forma de un hombre, pero el niño sabe de qué animal se trata. A partir de ese momento está bajo su protección.

Espíritu guardián
La falta de poder y de éxito en la vida es una clara indicación de que no se tiene espíritu guardián, o se ha perdido. De hecho, como el espíritu animal viaja mientras el cuerpo físico del hombre duerme, existe el peligro de que se pierda o abandone a su dueño. Por eso encontramos la creencia, difundida por todo el planeta, de que no se debe despertar a nadie de forma brusca. El animal de poder puede asustarse y negarse a regresar. La consecuencia inmediata es que la energía de la persona se va disipando irremediablemente, hasta que el animal no sea recuperado o se sustituya por otro. Cuando esto ocurre, la enfermedad y la desgracia están a la vuelta de la esquina. Es el momento entonces de llamar al chamán, quien se ocupará de buscar al animal perdido para reintegrárselo a su dueño.

Para los salish, la pérdida continua de bienes y riquezas es un síntoma de este abandono. Entonces se llama a un número indeterminado de chamanes que se alinean en dos filas para formar una "canoa espiritual". Su propósito es viajar al otro lado. Cada uno de ellos, coreado por una numerosa audiencia, entona el canto de su animal de poder. El viaje, acompañado por maracas y tambores, puede durar varias noches. Cuando encuentran el espíritu lo traen de regreso para reintegrarlo a su dueño, quien deberá levantarse y danzar para recuperar su fuerza.

Pero el animal de poder no sólo infunde fortaleza física y mental; también aporta alerta y autoconfianza. Las técnicas que involucran a estos animales han resultado terapias capaces de restablecer el equilibrio de cuerpo y mente. Recuperar la antigua relación sagrada entre el hombre y su entorno natural parece una necesidad para el hombre moderno. Imbuidos en el mundo del tonal, de lo racional y de lo que se percibe con los sentidos, hemos olvidado a nuestros compañeros de viaje. Los animales detentan un conocimiento que puede abrirnos a la percepción de una realidad más amplia que sobrepasa y contiene a la que vivimos y experimentamos a través de nuestros sentidos. El mundo del nagual, el mundo informe del espíritu donde todo es posible, está a nuestra disposición. Y los guías están ahí; nos contemplan todos los días desde las ramas de los árboles o desde el suelo. Nos gruñen, cantan, rugen; es decir, nos hablan, pero nosotros hemos olvidado el lenguaje de la Creación.

Nada de lo que escuches, sin importar quien lo diga. Nada de lo que leas, sin importar dónde esté escrito. Nada debes aceptar, sin previo discernirlo. Y por ti mismo, deberás decidir su validez o no. ¡Investiga! Cometa Azul Te saluda

miércoles, 13 de junio de 2012

Magia y Rituales con Velas , propiedades y colores….como utilizarlas


Supongo que has notado la atracción que ejerce el fuego sobre vos...Si alguna vez estuviste en una fogata de campamento... no te quedaste hipnotizado mirando las llamas???

No era un lugar que no era lugar y un tiempo que no era ese tiempo?

Esta misma magia ocurre al trabajar con velas, quizás porque nuestros antepasados, dependían de la luz del fuego para iluminar, especialmente durante los largos inviernos, cuando no había la luz del sol.

En las velas todo es mágico, sólo con encenderlas ya nos sentimos en un momento especial, creando un ambiente especialmente romántico y misterioso, para iniciar una ceremonia o un ritual, en todo caso, son atractivas y algo nos arrastra a mirarlas.

La vela que se enciende para la meditación y la magia, es una valiosa herramienta para cualquier bruja, mago, hechicero u ocultista. La luz de la vela es hipnótica, nos ayuda a concentrar nuestra atención en la flama, o en las gotas de cera fundida que caen o chorrean por la vela, o en las imágenes que se forman. En las velas perfumadas, se liberan aromas que nos rodea de una atmósfera de misticismo.
La vela, cuando se utilice para un ritual o trabajo, debe encenderse con un fósforo o cerilla o alguna ramita prendida y no debe apagarse soplando o comprimiendo la mecha con los dedos, debe hacerse con un apagador de velas de metal, que actualmente se pueden encontrar sin problemas en el mercado y que suelen ser de bronce, mientras no dispongamos del apagador, podemos utilizar un pequeño vaso o copa de cristal o mental.

Manos a la obra:
En los rituales con velas es muy importante tener en cuenta cual es el color que se utiliza.
Sería conveniente utilizar ropa limpia y mucho mejor confeccionar una túnica blanca o de color azul que se utilizará únicamente para los rituales, o al menos tener la precaución de tomar un baño antes de realizar el ritual (siempre que sea posible) o lavarse bien las manos con abundante agua y jabón, o hacer una pequeña purificación

El incienso debe formar parte del ritual para crear una ambiente idóneo.

Es muy conveniente también a la hora de hacer un ritual tener en cuenta las fases de la Luna.
No use la misma vela para invocaciones distintas; une vez encendida para una intención específica, debe dejase consumir completamente, así sea en varias ocasiones para el mismo propósito.

Encienda las velas siempre con fósforos, ojalá de madera, es el primer simbolismo, es la creación del fuego. (YA SE, SOY REITERATIVA) En el momento de prenderla, diga en voz alta sus deseos.

Nunca las apague soplando, ya que dispersaría la energía concentrada.Cuando las apague, dé también las gracias en voz alta.

Como se preparan las velas y se utilizan:
Seguramente oiste hablar de Vestir las velas o de ungirlas...y te preguntas que cornos es eso!!!!
A las velas las ungimos para utilizarlas en los rituales. Porque? Vos la compraste en una tienda...y estas estas fueron manoseadas y todo tipo de energia se deposito en ellas. Asi que hay que limpiarlas...y consagralas!

Como se limpian las velas que se usaran en un ritual o hechizo?
Se hace tomando un poco de aceite o esencia con la yema de los dedos y esparciéndolo del centro a los extremos de la vela, terminando por la base y el pabilo mientras se piensa en el fin mágico para el que se usará la vela.
Para ungir la vela puedes usar cualquier tipo de aceite o esencia pero es recomendable usar el apropiado para el tipo de trabajo mágico que se va a realizar. Es importante dejar que las velas ardan por completo, esto dará un sentido de cumplimiento y cierre del ritual o ceremonia.

Significado de los colores de las velas:
Te paso las correspondencias de los colores de las velas, asi en el futuro podes disponer de esta herramienta tan útil para nosotros.

Dorado:Representación del Dios.
Prosperidad, Exito y Dinero. Igual a las amarillas.
Plateado:
Representación de la Diosa.
Concentración, Canalización de Energías, Visualización, Energías Astrales.
Blanco:
Para todo tipo de trabajos, es el color que puede reemplazar a cualquier otro. Para pedidos de Pureza, Verdad, Sinceridad, Armonía, Salud, Espiritualidad, Devoción y Paz .
Amarillo:
Para trabajos de Creatividad, Imaginación, Comunicación, Fuerza Mental, Conocimientos, Lecciones, Intelecto
Naranja:
Para Coraje ,Estimulación y Atracción.
Pensamiento positivo, Justicia, Valentía, Cambio de circunstancias
Marrón:
Para Éxito y logros personales, para Juicios y trámites pendientes. Curación de animales.
Rojo:
Para dar Fuerza, Salud, Pasión, Vigor, Valor y Energía Sexual.
Rosa:
Para pedir por Operaciones, Salud en general .Honor y Moral. Amor romántico y Amistad.
Violeta:
Para Meditar, para Espiritualidad, Transformaciones y problemas de salud muy graves.
Capacidades Físicas.
Verde:
Para Salud, Fertilidad, Abundancia, Dinero, Hogar, Armonía, Fertilidad y Suerte.
Azul:
Para Equilibrio Mental, Tranquilidad, Serenidad, Calma, Curación, Verdad, Inspiración, Sabiduría elevada.
Celeste.
Para armonía familiar, Paz.
Amor, Familia.
Negro:
Para alejar negatividades. Para olvidar y liberarse.
Protección.


Posteado x Cometa Azul

lunes, 6 de diciembre de 2010

ALGUNOS RITUALES DE FIN DE AÑO – ALREDEDOR DEL MUNDO


Prácticamente la gran mayoría de los pueblos que habitan nuestro planeta celebran con diversos festejos o ritos el final de un ciclo cronológico, como ejemplo cabe recordar que entre nuestros antiguos pobladores cada 52 años se festejaba el inicio de un nuevo ciclo al que se le dio el nombre de siglo, con actos como romper cazuelas y otros objetos de barro en algún río o manantial, así en esta ocasión recordaremos cómo es celebrado el llamado fin de año.

En Rusia por ejemplo, la cena del día último del año se conforma de lechón relleno de trigo negro o ganso relleno de manzana, además en la mesa generalmente se encuentran mandarinas que son sumamente apreciadas.

A su vez en Polonia se procura consumir con la cena algunas cerezas ya que con esto se contará con buena suerte durante el nuevo año, en esta misma región se tiene la creencia que si un niño nace el día primero de enero cuando crezca se convertirá en hombre lobo, singular creencia.

Mientras que en Grecia los habitantes acostumbran esta noche quemar los zapatos viejos para que se alejen y desaparezcan los malos pasos; en el norte de Italia y parte de Suiza los comensales a la cena de fin de año evitan comer pudín de ciruela ya que según las tradiciones locales el hacerlo lleva como consecuencia la pérdida de un amigo.
En Francia la última noche del año si se besa a un desconocido (a) bajo un muérdago, se conseguirá esposo (a) en el siguiente año.

Dentro de las diversas tradiciones que buscan buena suerte, beneficios, etc., hemos recopilado las siguientes: escuchar misa de gallo y depositar 3 monedad a la divina providencia para que no falte en ese año casa, vestido y sustento; una variante es asistir a la misa de gallo y bendecir un pan para que el alimento no falte.
Ahora que si se trata de eliminar a la mala suerte hay que colocarse de espaldas en el umbral de la puerta principal de nuestra casa y arrojar un vaso de agua que se haya serenado la noche anterior; para quienes deseen la confección de un poderoso amuleto, deben de comprar en la víspera un cuarzo citrino y se deja sumergido en agua por espacio de 3 días, estrenándose la noche del día 31.

Para realizar algunos deseos al sonar las 12 de la noche, comer las 12 tradicionales uvas, en caso de no poderlas conseguir los expertos en esta tradición afirman que las pasas pueden cumplir con la misma misión ya que son uvas secas.
En el Líbano se preparan doce bolitas con masa de trigo introduciéndoseles una pasa y una moneda, para luego regalarlas a 12 amigos y los beneficios regresan a quien las obsequia multiplicados por 12; en China se prepara una pequeña caja a la que se le pega un espejo en el fondo y otro en la tapa que multiplicará el dinero que en esta caja se deposite.
Y finalmente para cristalizar algunos deseos hay que anotar dichos deseos en tiras de papel de china en color rosa para los afectos, roja para los asuntos riesgosos, morado para los cambios, amarillo para el dinero y verde para lo relacionado con la familia.
RITUALES POPULARES:
Doce uvas.
Es la más común y se comen a las 12 para que se cumplan los deseos o propósitos por cada mes del año.

Buena suerte
Coloque puñitos de azúcar al rededor de su casa. Eso atraerá la buena suerte.

¿Se quiere casar?
Cuando las 12 campanadas comiencen a tocar, usted debe sentarse y pararse, con eso conseguirá su deseo de casarse.

¿Dormido?
Más vale que esté con el ojo pelón. Dicen que es de mala suerte recibir el Año Nuevo dormido porque ahuyenta el dinero y la buena salud.

Prosperidad
Para atraerla debe comer una cucharadita de lentejas. Estas representan la abundancia, la prosperidad y el dinero.

¿Rojos, amarillos o rosa?
Usar ropa interior roja para mantener el fuego del amor. El amarillo la felicidad y el rosa si quiere enamorarse.

Amuletos
Hay amuletos que les sirven para mejorar su situación económica, sentimental y de salud. Las más solicitadas son las veladoras.

Frijoles
Prepare una bolsita de frijoles rojos para cada invitado que tenga en casa. Deben conservarla durante la noche, este regalo es un augurio de prosperidad y abundancia.

Conservar el trabajo
Compre cajitas para cada uno de sus invitados, llénelas de algodón y póngales un dólar. Después del brindis repártalas . Le ayudará a conservar el trabajo y si tiene negocio, le dará prosperidad.

Limpieza de la casa
Despues de la limpieza de costumbre, tomar un cubo o balde con agua y pasarle a toda la casa de atrás hacia adelante, guardar esa agua detrás de la puerta y a las 12 de la noche, botarla en el medio de la calle.

Viajes
Sacar o cargar las maletas: Este es un rito con el cual se busca realizar viajes en el año que inicia y consiste en salir de la casa después de las doce con las maletas y dar siete vueltas a la casa.

martes, 14 de septiembre de 2010

EL PODER DE LA SAL

Desde la más remota antigüedad, la sal ha sido tan valiosa que se utilizaba incluso como pago en el comercio.

En pueblos europeos y en el mismísimo Imperio Romano, se pagaba con sal el trabajo diario (salario), ya que la misma se consideraba un elemento difícil de extraer. Los pueblos nacían cerca de donde se extraía. Roma tiene origen en una ruta destinada al transporte de sal.

Desde la Grecia antigua, la sal ha tenido un gran poder simbólico: procede de la Madre Tierra, del mar; las lágrimas y la saliva son saladas, y conserva, condimenta y enriquece los alimentos. La palabra latina «sal» significa también ingenio, “salsus” (salado) irónicamente. Homero llama “divina” a la sal, la cual se utilizaba también en sacrificios expiatorios y misterios para purificación simbólica.

Los antiguos romanos ponían sal en los labios de los lactantes para protegerles de peligros.

Ciertos mitos sirios refieren que los hombres aprendieron de los dioses el uso de la sal; Gabija, una antigua diosa lituana, era señora del fuego sagrado y en su honor se esparcía sal en las llamas. Decíase que los demonios abominaban de la sal y todavía en leyendas relativamente recientes acerca del “sabbat de las brujas” se dice que, en el banquete que se ofrecía, todos los manjares eran sin sal.

En la Biblia la sal es un medio simbólico de unión entre Dios y su pueblo (ya hemos incluido al inicio de este artículo una conocida cita del Levítico); Eliseo purifica una fuente echando sal en ella (II Libro de los Reyes 2, 19 y s.). En el Sermón de la Montaña, Jesús llama a sus discípulos la «sal de la tierra» y el padre de la iglesia Jerónimo (348-420) llama al mismo Jesucristo la sal redentora que penetra el cielo y la tierra.

También es conocida una acción destructiva de la sal: los romanos, después de la destrucción de Cartago, esparcieron sal en los campos que rodeaban la ciudad, para volverlos estériles para siempre; según leemos, esto mismo hizo Abimelech en la Biblia con la conquistada ciudad de Sichem (Jueces 9, 45).

En la India, el consumo de sal se consideraba afrodisíaco, y estaba prohibido a los ascetas y matrimonios jóvenes, así como a los brahmanes en determinados actos sacrificiales. En el lenguaje de la alquimia, al hablar de sal no se refiere al cloruro sódico, sino al tercer principio primario junto ni azufre y mercurio, que probablemente (quizá por vez primera en Paracelso) representa la cualidad de la «palpabilidad».

Sin embargo, también allí se relaciona la «sal» en otros conceptos simbólicos, por ejemplo, “sal sapientiae“, sal de la sabiduría. La locución “con un granito de sal” (cum grano salis) significa que hay que consumir algo sólo con prudencia. Esto se remonta a una prescripción, mencionada en Plinio, para antídotos que sólo debían consumirse con un granito de sal. “Convertirse en estatua de sal” hace referencia a la mujer de Lot en la destrucción de Sodoma y Gomorra.

En algunas culturas, como la rusa, la sal se ofrecía junto al pan como un gesto de hospitalidad ante los huéspedes. En Arabia y otros países el acto de comer sal en compañía es altamente sagrado, llegando a merecer el nombre de ‘comunión de la sal’.

Los árabes de Marruecos esconden la sal en la oscuridad, para ahuyentar a los malos espíritus, y en los países nórdicos se pone sal cerca de la cuna de los niños para protegerlos de toda mala influencia. En las costumbres medievales, la sal separaba a los miembros de la familia de los de la servidumbre.

La sal además se utilizaba como material en los sacrificios; tanto los latinos como los griegos espolvoreaban con sal la cabeza del animal en el sacrificio que ofrecían a los dioses.

La sal tiene un uso muy frecuente para la magia protectora y la curativa.

Entre los naturales de Laos y de Siam, las mujeres recién paridas se lavan diariamente con sal y agua, en la creencia de que es una protección contra los hechizos. Hoy en día, varios grupos indígenas del Amazonas colombiano elaboran sales vegetales para uso ritual, medicinal y culinario.

La sal vegetal tiene propiedades medicinales conocidas por los indígenas, pero muy poco divulgadas.

La sal de monte, en el pensamiento religioso y filosófico de los indígenas amazónicos, tiene una importancia central en la cosmogonía, en los rituales y en la curación.

También se utilizaba la sal para dar solemnidad a los juramentos; así entre algunos pueblos primitivos, el que juraba sumergía el dedo en la sal y luego pronunciaba el juramento.

En el terreno de la superstición es muy curioso que en pueblos del África Central, la mujer, al llegar a la pubertad, es recluida y se le prohíbe el uso de la sal; cuando llega el momento del matrimonio, el día siguiente de la noche de la boda, la recién casada echa sal en el plato que guisa y luego lo da a los parientes para que se froten con él; de no dárselo, es señal de que su marido es impotente.

Desde la antiguedad se ha utilizado sal en rituales mágicos y esotéricos, empleando dicho elemento como agente purificador y disipador de energías negativas. La costumbre de arrojar un puñado de sal sobre el hombro izquierdo para prevenir la mala suerte se conoce desde tiempos antiguos y se basa en la creencia de que si algún ente maligno se encuentra cerca de nosotros, se posa detrás de nuestro lado izquierdo, por lo que al arrojar sal sobre nuestro hombro, se ahuyentaría a estos malos espíritus que estarían acechando para cometer alguna maldad.

También es ampliamente conocida la costumbre de purificar ambientes dispersando sal por sus esquinas, repeliendo así a las energías negativas.
En todos los rituales en los que se invocan espíritus, se traza un círculo mágico con sal, en el que la persona permanece protegida, dado que se sabe que las entidades negativas no pueden atravesar un círculo trazado con sal, y, para ahuyentar a un espíritu, basta arrojarle un puñado de sal para que éste desaparezca.

Se echaba sal en los rincones de las cuadras el día primero de abril. Así evitaban las enfermedades del ganado. Para contrarrestar el mal de ojo se bañaban en agua con sal las plantas de los pies y las palmas de la mano tres veces, se bebían tres sorbos del agua salada y después se echaba al fuego lo que quedaba de dicha agua.

Era costumbre echar sal al fuego cuando entraba en casa una persona sospechosa de dedicarse a la hechicería. También se evitaban las visitas de alguien indeseable echando sal donde había estado, recogiéndola y quemándola después. Otro remedio utilizado era echar sal en el umbral después de su partida.

Se creía que poniendo un plato con sal debajo de la cama de un enfermo ésta absorbía el mal y protegía contra la enfermedad. Para evitar que un niño sin bautizar fuera objeto de hechicerías se ataba a sus ropas un saquito con un poco de sal cuando se le ponía a dormir en su cuna. Y se dice que una mujer no debe permitir que se acabe la sal en su casa; nunca se debe estar sin sal en casa porque eso trae mala suerte.

Tanto para las culturas indígenas como en tradiciones esotéricas, se utiliza la sal como ritual de limpieza y en baños de descarga y relajación.

Los magos utilizan sal para proteger sus herramientas, para deshacer maldiciones, para realizar una efectiva limpieza del espacio.

La sal nunca se pasa de mano en mano, sino que se apoya en la mesa antes de que otro la tome, ya que si se derrama se pierde algo de mucho valor.

Y recuerda, no comas salado, porque la sal retiene la grasa en el cuerpo.